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Un poco de historia
Orígenes del nombre
Conquista de Granada
RECORRIDO A TRAVÉS DEL TIEMPO
Lo más probable es que su asentamiento tenga origen romano.
No se conoce con exactitud. Según Pabón los topónimos Churriana, Maracena, Caparacena,
Belicena, Chauchina, responden a villae romanae. Esta afirmación puede estar fundamentada
en 1os hallazgos arqueológicos de época romana de lugares tan próximos como Huétor
Vega, La Zubia, Pinos Puente, etc.
Las primeras fuentes históricas escritas son de la Edad Media, cuando
este núcleo forma una alquería dentro de la Kora de Elvira, enmarcada,
administrativamente, bajo el "clima" de la vega.
La creación del reino nazarí traerá consigo, a causa de la proximidad de Churriana a la
capital, una participación en las constantes luchas e incidencias que vive el reino de
Granada.
Cuando llega el siglo XIII, sobre todo a mediados de él, se inicia una
larga etapa de recuperación para todas las alquerías de la vega, que llegará hasta
mediados del XIV. Fue entonces cuando sus tierras adquieren la máxima producción y
cuando la industria sedera llega a su gran expansión.
Ya en los finales del reino de Granada, la dura contienda que se inicia
para su reconquista, va a afectar a Churriana, como a tantas otras alquerías próximas.
Hacia 1491 el hambre y los éxitos de los Reyes Católicos dejan prácticamente cercada la
capital. Boabdil inicia secretos contactos para preparar la rendición. En este momento
juega un papel importante el lugar de Churriana, pues allí tuvo lugar la entrevista de
Gonzalo Fernández de Córdoba y Fernando de Zafra en nombre de los Reyes Católicos, con
Ibn Kumasa y Abul-Qasim al Mulih, en representación de Boabdil, para llevar a Santa fe
las Capitulaciones de rendición de Granada. Luego tendrá lugar la entrega de llaves, en
lo que es ermita de San Sebastián, cerca de Armilla y Churriana.
La vida de Churriana se modifica muy poco, en estos años respecto a lo
que fuera durante la dominación musulmana, si se exceptúa que, a pocos años de la
conquista, en 1500, los moriscos, descontentos por estimar que no se cumplen las
condiciones estipuladas para la rendición, se sublevan en el Albayzín y otros lugares
del antiguo reino, siendo reprimidos por la fuerza.
El descontento de los conversos es grande, pues, por una parte, ven sus
ingresos mermados por las medidas restrictivas que se imponen en el ámbito económico y
por otra parte, éstas se generalizan sobre el uso de su lengua, vestidos y celebraciones.
Secretamente van a apoyar a los que inician la rebelión en la Alpujarra. Una vez
derrotados los moriscos sublevados, son castigados con el destierro. Los moriscos de
Churriana van, con los de Otura y Ogíjares, en dirección a Ciudad Real, Alcaudete.
Torredonjimeno, Linares y otros lugares de la actual provincia de Jaén.
Durante el XVI hubo un freno demográfico como consecuencia del
destierro morisco. A esto también contribuyeron varias epidemias, fundamentalmente la de
la peste, hacia el 1676.
La verdadera recuperación demográfica y económica llega con el siglo
XVIII. Es en estos momentos cuando se crean las condiciones propicias para ese incremento
económico y demográfico.
Cuando llega el siglo XIX un desgraciado acontecimiento histórico vino
a frenar el positivo crecimiento que venía acusando esta villa: la invasión de España
por las tropas napoleónicas. La excepcional riqueza de Churriana fue víctima especial de
la presión fiscal de los franceses, puesta de manifiesto en un crecido número de
tributos y la expoliación de su ganadería y producción agrícola. Los habitantes
protagonizan una fórmula especial de resistencia, ocultando la producción de esos años.
Cuando las fuerzas ocupantes abandonan la Vega, el 16 de septiembre de 1812, es preciso
empezar nuevamente a rehacer sus fuentes de producción y la confianza en el esfuerzo de
su población para recuperar el progreso.
A finales del XIX se va a producir un acusado retroceso agrícola en la
Vega, a causa de la falta de demanda de lino y cáñamo por parte de los arsenales. Vino
entonces a reemplazar esos cultivos el de la remolacha. En 1878, se abrió la primera
fábrica azucarera en la Vega y en 1900 la Vega se convierte en la primera comarca
remolachera de España. Pero este cultivo, que produjo, entre otros beneficios, el de la
división de sus regadíos y apoyo industrial, entra en crisis hacia 1940, para
desaparecer, prácticamente, en 1950. Hay que sustituirlo y aparecen una serie de cultivos
alternativos, como tabaco, patata, hortalizas, aparte del incremento de los tradicionales
trigo, habas, etc. Churriana pone en juego ese policultivo como respuesta positiva a la
crisis remolachera intensiva y la ganadería selecta, para ir despertando una industria
que aproveche esa coyuntura, como advierte, acertadamente, M. Ocaña.
En la actualidad Churriana sigue siendo una localidad agrícola, con
una industria en vías de formación y una mecanización cada vez mayor del campo, que
facilita sus labores. Churriana es en definitiva, una población inquieta, que aspira a
salir del subdesarrollo: cuidando su infraestructura, asfaltando sus calles y plazas,
instalando sus fuentes y jardines, mejorando y ubicando nuevos servicios públicos,
embelleciendo y acomodando sus hogares, alegrando a los mayores y culturizando a la
juventud, hasta tal extremo que Churriana de la Vega es hoy uno de los pueblos mejor
equipados de Europa, ya que es la única población rural que posee una piscina
climatizada y otra terapéutica.
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